Hoy queremos compartir con todos vosotros un pequeño resumen de las cirugías más comunes en las que el Robot da Vinci está especialmente indicado. Y es que, aunque la Cirugía Robótica se expande cada vez a más especialidades, la Urología sigue siendo la disciplina idónea por las múltiples ventajas que ofrece tanto al paciente como al cirujano. Sin embargo, también debemos destacar ciertas patologías de ámbito ginecológico que pueden tratarse de manera sorprendentemente eficaz mediante Ciurgía Robótica.

Las intervenciones más comunes mediante Cirugía Robótica tras diagnosticar al paciente son:

  • Cáncer de próstata:
    • La intervención realizada es la prostatectomía radical que pretende extirpar la próstata siendo lo más conservador posible con la función sexual y la continencia urinaria.
    • La visión tridimensional y el zoom permite al cirujano ver mejor las estructuras de las que depende la erección y que discurren muy próximas a la próstata.
    • Los instrumentos finos y con 360º de giro permiten la disección fina y la sutura estanca de la nueva anastomosis uretro-vesical; eso permite retirar la sonda vesical en un tiempo muy corto.
    • El objetivo es ser radical en la extirpación del tumor y lo más delicado con las estructuras vecinas. Ya hay múltiples publicaciones que demuestran los buenos resultados obtenidos con la cirugía robótica en esta patología.
  • Cáncer renal:
    • Realización por vía laparoscópica, con mínima agresión quirúrgica evitando incisiones amplias.
    • Se puede realizar una nefrectomía radical o una nefrectomía parcial (cirugía conservadora).
    • En la nefrectomía parcial se observan los beneficios de los instrumentos finos con amplio radio de giro, por tanto las suturas se realizan con la mayor precisión posible, con refuerzos que disminuyen el sangrado o las complicaciones.
    • Permite el mayor control vascular, la seguridad en los márgenes tumorales y la realización de la técnica de una forma rápida minimizando el tiempo de “isquemia caliente.”
  •  Cistectomía radical:
    • Realización por via laparoscópica de trastornos que por su complejidad serían abiertos.
    • Es una cirugía exerética compleja donde se minimiza el sangrado por la disección fina y la hemostasia más precisa.
    • La reconstrucción para realizar la derivación urinaria se puede realizar de forma completamente intracorpórea, sin necesidad de abrir el abdomen y pudiendo realizar las suturas ureterales, muy finas, de una forma más rápida y segura.
    • En casos seleccionados en los que se pueda plantear la conservación de la potencia sexual aporta ventajas sobre la laparoscopia.
  • Corrección del prolapso de órganos pélvicos:
    • Acceso laparoscópico extremadamente preciso y respetuoso con la anatomía de la paciente.
    • Disección muy cuidadosa que disminuye la liberación los órganos y que permite la colocación de una malla intracorpórea perfectamente fijada que  corrige el prolapso
    • Es una técnica que se puede emplear como primera indicación para preservar la vagina o como corrección de prolapsos recidivados previamente intervenidos por vía vaginal.
  •  Pieloplastia:
    • Consiste en la corrección de la dilatación congénita o adquirida de la pelvis renal.
    • El robot Da Vinci permite la disección fina y la sutura más precisa y rápida.
    • Permite su realización también en niños con los mismos beneficios.

Esperamos que este resumen sirva de ayuda a quienes buscáis más información tras un diagnóstico positivo de alguna de estas enfermedades pero, para ampliarla y centrarnos en cada caso de manera concreta, os invitamos a consultar con nuestra Unidad de Cirugía Robótica del Hospital San Rafael, donde nuestro equipo de profesionales os atenderá a la mayor brevedad posible.