Con este artículo que compartimos hoy, en la línea de anteriores entradas, profundizamos algo más en estos tres conceptos, básicos para entender las ventajas de la cirugía robótica y del robot da Vinci. Del mismo modo, continuamos con la labor de informar al paciente de las distintas opciones que tiene para enfrentarse al diágnóstico de un cáncer de próstata.

Los equipamientos tecnológicos con los que contamos en la actualidad en el Sector de la Salud nos han facilitado poder alcanzar un alto nivel de calidad en la cirugía en general y en la del cáncer de próstata (prostatectomía radical) en particular. En este sentido, el Sistema Quirúrgico da Vinci es el que permite al cirujano ejecutar con más precisión un tipo de cirugía especialmente compleja como es la del cáncer de próstata en la que está en juego no únicamente la curación del cáncer del paciente sino también el mantenimiento de su potencia sexual y continencia urinaria.

El empleo del robot da Vinci ha permitido reducir el riesgo por parte del paciente de sufrir disfunción eréctil e incontinencia urinaria desde el año 2.000, cuando se aprobó su comercialización. A pesar de ello, sigue existiendo un cierto riesgo de que una posible lesión durante la intervención de los nervios que controlan estas funciones pueda causar los citados efectos secundarios.

El nivel de la potencia sexual de un paciente tras una prostatectomía radical depende de varios factores como la edad, la calidad de su erección previa a la operación y, lógicamente, la forma de tratar los nervios que controlan estas funciones por parte del cirujano. El uso del robot da Vinci –que permite al cirujano operar cómodamente desde una consola ergonómica, contar con una visión del campo quirúrgico aumentada en a escala 1/10 en 3D de Alta Definición y usar un instrumental articulado capaz de reproducir el movimiento de las propias manos e, incluso, reducir su posible temblor-, no ofrece garantía total del mantenimiento de la potencia sexual y la continencia urinaria del paciente tras la intervención de prostatectomía radical pero sí ha evidenciado –según varios estudios publicados-, mejores resultados en comparación a otros sistemas quirúrgicos como la cirugía abierta o la laparoscopia tradicional.

Las prestaciones que ofrece el robot da Vinci al cirujano le permiten ser mucho más preciso a la hora de extraer los tejidos u órganos cancerosos preservando, en el caso del cáncer de próstata, los nervios que controlan la potencia sexual y la continencia urinaria. Los resultados suelen ser especialmente buenos en casos de pacientes que no tenían problemas de erección previos a la operación quirúrgica. Además, la rapidez en la recuperación de estas funciones es mucho más rápida en pacientes operados con robot da Vinci en relación a los que han sido intervenidos por cirugía abierta o laparoscopia.

Como siempre, esperamos que esta información os sea útil y os invitamos a profundizar más al respecto en la web de la Unidad de Cirugí Robótica del Hospital San Rafael.

 

Fuente: davincivscancer.com